Catarsis viene del griego, significa una purificación, cada año me enfrento a una catarsis, por lo general a finales de año, es como una tragedia exagerada, que me permite evaluar mi vida y su historia, el fin es una purificación emocional, corporal, mental y religiosa.
Según Aristóteles, la catarsis es la facultad de la tragedia de redimir o purificar al espectador de sus propias bajas pasiones, al verlas proyectadas en los personajes de la obra, al permitirle ver el castigo merecido e inevitable de éstas, pero sin experimentar dicho castigo él mismo. Al involucrarse en la trama, la audiencia puede experimentar dichas pasiones junto con los personajes, pero sin temor a sufrir sus verdaderos efectos. De modo que, después de presenciar la obra teatral, se entenderá mejor a sí mismo, no repetirá la cadena de decisiones que llevaron a los personajes a su fatídico final.
En las tragedias clásicas, el motivo principal del infortunio es casi siempre el orgullo desmedido que hace creer a los mortales superiores a los dioses, o que no los necesitan ni les deben honores. El más grave de los defectos, la causa fundamental de todos los infortunios. De este modo la tragedia también alecciona y enseña al espectador respecto a los valores de la religión clásica. La catarsis es el medio por el cual los espectadores pueden evitar caer en dicho orgullo.
Breuer y Freud, iniciadores del psicoanálisis, retomaron este concepto en sus primeros trabajos, denominaron método catártico a la expresión o remembranza de una emoción o recuerdo reprimido durante el tratamiento, lo que generaría un "desbloqueo" súbito de dicha emoción o recuerdo, pero con un impacto duradero (y le permitiría luego al paciente, entender mejor dicha emoción o evento es una técnica de psicoterapéutica que tuvo aplicación en los inicios del psicoanálisis consistente en provocar un efecto terapéutico a través de la descarga de afectos patógenos ligados a sucesos traumáticos a través de su evocación. La técnica fue creada por Joseph Breuer y desarrollada en colaboración con Sigmund Freud a finales del siglo XIX en Viena.
Purificación, hablar ampliamente sobre ello.
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