Claro sacando cuentas, uno siempre tira una raya para la suma,
no debería quejarme, pero tampoco pretendo criticar la vida, ya que ella es la
reina y yo su bufón, en mi forma de vivir no hubo espacio para el éxtasis de la
droga, de los hombres, del alcohol, jamás hubiese realizado una locura, ni
despertado en una cama con un extraño, no imagino que sería la infidelidad en
mi conciencia, me he sentido traicionada por mis bebes por crecer y partir a
ser niños, me he sentido traicionada por la muerte por anunciar con antelación la
partida de mi madre y no darme respuestas a las miles de preguntas que quedaron
en el aire, me sentí sobrepasada por tanto mal en unos pocos meses, a pesar de
todo me dolió el alma cuando sentí que esa energía divina me abandono a finales
del año pasado, dolor que mi angustia siente como una brújula en el triangulo
de las bermudas, tan desconcertada como una niña perdida en el centro de la
gran capital, es increíble como lo que más me duele fue y será mi única compañía
que casi como un castigo por descubrir las raíces de lo que debió haber sido mi
figura paterna, me abandono, me siento en el desierto agotada por la energía que
necesito y por el paisaje simple y monótono, necesito mas, necesito esa acunadora
protección y cuido la inocencia que nunca perdí en mi niñez, la fortaleza que
me hizo compañía hasta el 2011, esa tranquilidad que solo la divinidad entrega,
necesito el poder ser observado por la majestuosidad y ser cubierta de amor
como lo hacia la piedad que hoy no encuentro en este bendito año 2013, mi vida
material es perfecta, pero el camino a seguir es incierto, las mil
bifurcaciones a seguir me intrigan, solo necesito el camino correcto y ahora
que soy libre de tu poder no se qué camino escoger, necesito de tu divinidad que
se manifiesta ante mis ojos en justicia.