La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia.
Al contrario de lo que comúnmente se cree las emociones no son en sí ni positivas ni negativas, actúan con la más poderosa fuente de energía humana, de autenticidad y empuje y ofrecen un manantial de sabiduría intuitiva. Las emociones no son unas intrusas en nuestra vida: son inteligentes, sensibles, beneficiosas y hasta sabias. Todo lo importante suscita emoción: ¡todo!
Primer pilar: Conocimiento emocional: Significa ser leal y honrado consigo mismo, desarrolla poder personal, inclusive conciencia de sí mismo, guía interior, responsabilidad y conexión. Incluye cuatro aspectos: honestidad emocional: implica escuchar los sentimientos de la verdad interna, reconocer lo que uno siente. Energía emocional: mantener la energía interna, concentrarse aún en momentos de tensión, Retroinformación emocional: ser capaz de reconocer las emociones y manejarlas, e intuición práctica: percibir las oportunidades y ejercer un liderazgo empático.
Segundo pilar: Aptitud emocional: Implica ser claro y llevarse bien para lograr inspirar a los demás, lograr autenticidad, elasticidad y construir relaciones de confianza. Se orienta a: presencia auténtica: establecer diálogos genuinos con los demás sin disimular los sentimientos, Radio de confianza: influir en la eficiencia de los equipos evitando sabotajes, conductas defensivas, etc. Descontento constructivo: manejar el enojo en forma constructiva, canalizar el enojo y transformarlo en energía creadora, y flexibilidad y renovación: aceptar errores y diseñar estrategias de renovación.
Tercer pilar: Profundidad emocional: Crea carácter e influencia, aviva su potencial, integridad y propósito. Contiene: potencial único y propósito: tomar conciencia de lo que cada uno quiere lograr, de lo que cada uno necesita. Compromiso: hacer promesas y cumplirlas, responsabilidad y conciencia, Integridad aplicada: ser auténtico internamente y con los demás, e influencia sin autoridad: establecer y mantener relaciones con respeto.
Cuarto pilar: Alquimia emocional: Permite presentir oportunidades, crear futuro, producir transformación situacional. Se refiere a: flujo intuitivo: evitar percibir a los demás a través de los propios sistemas de creencias, cambio de tiempo reflexivo: dirigir la intuición creativa y hacerla transitar del pasado al futuro y de allí al presente, creación del futuro: asumir riesgos, animarse a transitar territorios desconocidos, y percepción de oportunidad: aprender a percibir las diferentes posibilidades.
Al contrario de lo que comúnmente se cree las emociones no son en sí ni positivas ni negativas, actúan con la más poderosa fuente de energía humana, de autenticidad y empuje y ofrecen un manantial de sabiduría intuitiva. Las emociones no son unas intrusas en nuestra vida: son inteligentes, sensibles, beneficiosas y hasta sabias. Todo lo importante suscita emoción: ¡todo!
Primer pilar: Conocimiento emocional: Significa ser leal y honrado consigo mismo, desarrolla poder personal, inclusive conciencia de sí mismo, guía interior, responsabilidad y conexión. Incluye cuatro aspectos: honestidad emocional: implica escuchar los sentimientos de la verdad interna, reconocer lo que uno siente. Energía emocional: mantener la energía interna, concentrarse aún en momentos de tensión, Retroinformación emocional: ser capaz de reconocer las emociones y manejarlas, e intuición práctica: percibir las oportunidades y ejercer un liderazgo empático.
Segundo pilar: Aptitud emocional: Implica ser claro y llevarse bien para lograr inspirar a los demás, lograr autenticidad, elasticidad y construir relaciones de confianza. Se orienta a: presencia auténtica: establecer diálogos genuinos con los demás sin disimular los sentimientos, Radio de confianza: influir en la eficiencia de los equipos evitando sabotajes, conductas defensivas, etc. Descontento constructivo: manejar el enojo en forma constructiva, canalizar el enojo y transformarlo en energía creadora, y flexibilidad y renovación: aceptar errores y diseñar estrategias de renovación.
Tercer pilar: Profundidad emocional: Crea carácter e influencia, aviva su potencial, integridad y propósito. Contiene: potencial único y propósito: tomar conciencia de lo que cada uno quiere lograr, de lo que cada uno necesita. Compromiso: hacer promesas y cumplirlas, responsabilidad y conciencia, Integridad aplicada: ser auténtico internamente y con los demás, e influencia sin autoridad: establecer y mantener relaciones con respeto.
Cuarto pilar: Alquimia emocional: Permite presentir oportunidades, crear futuro, producir transformación situacional. Se refiere a: flujo intuitivo: evitar percibir a los demás a través de los propios sistemas de creencias, cambio de tiempo reflexivo: dirigir la intuición creativa y hacerla transitar del pasado al futuro y de allí al presente, creación del futuro: asumir riesgos, animarse a transitar territorios desconocidos, y percepción de oportunidad: aprender a percibir las diferentes posibilidades.
1 comentarios:
"valor agregado" también lo llaman ...
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